Terapia de las Adicciones

La característica esencial de las adicciones es la pérdida de control. La persona con una adicción no tiene control sobre su conducta, hecho que se pone de manifiesto en los elementos característicos de toda adicción:

      • Fuerte deseo o un sentimiento de compulsión para llevar a cabo la conducta adictiva.
      • Grandes dificultades para frenar la conducta.
      • Malestar y estado de ánimo alterado cuando la conducta adictiva es impedida.
      • Persistencia en la conducta adictiva a pesar de la clara evidencia de que le está produciendo graves consecuencias al individuo.
      • Por lo general, falta de reconocimiento del problema y tendencia a resistirse a las evidencias e insistencia del entorno.

La adicción se puede manifestar por la imposibilidad de controlar el consumo de alguna sustancia (alcohol, cannabis, cocaína, medicamentos…) o la realización compulsiva de una conducta (adicción a las compras, juegos, sexo…). No es infrecuente que en ocasiones aparezcan ambas adicciones.

 

También cabe destacar la adicción a las nuevas tecnologías, donde no es necesario realizar una desintoxicación médica. Esto no implica que en un primer momento y para frenar la conducta impulsiva se haga uso de fármacos. Una vez el paciente está estabilizado se comienza con el proceso terapéutico de deshabituación por medio de terapia psicológica. En este proceso se va poner al alcance del paciente y su familia medidas de cuidado y protección así como se les dotará de unas técnicas y herramientas que le permitan controlar sus emociones y recuperar el control de sus vidas. Además de todo esto se trabajará específicamente el control de los impulsos y el manejo de las emociones para no incurrir en este tipo de conductas. Las personas que sufren este tipo de trastornos tienen un riesgo elevado de sufrir adicciones a sustancias si no son diagnosticados y tratados correctamente.

Las principales señales de alarma de un uso problemático de Internet o de las nuevas tecnologías son las siguientes:

      • Aumento creciente del tiempo dedicado a los juegos, internet u otras tecnologías digitales, priorizándolo sobre cualquier obligación
      • Cambios negativos en el rendimiento o en el comportamiento escolar / laboral, llegando incluso al absentismo
      • Disminución en la participación social y familiar, que puede derivar en conflictos familiares por el uso del ordenador y en un aumento del aislamiento social donde el adolescente exprese más interés por el juego, internet… que ir con amigos, hobbies, relaciones con el otro sexo…
      • Creación de redes sociales virtuales
      • Falta de comunicación
      • Cambios repentinos en el estado de ánimo (irritabilidad, nerviosismo, tristeza), actitud…
      • Incremento del gasto de dinero en tecnología y juegos, frecuentemente por encima de sus posibilidades
      • Incumplimiento de horarios y de tareas domésticas
      • Manifiesta quejas orgánicas inespecíficas, habitualmente leves: cansancio, sueño, dolores musculares…
      • Irritabilidad o reacciones agresivas ante intentos de control por parte de los padres
      • Ocultación, negación (mentiras) que justifiquen el uso excesivo
      • Verbalizaciones del tipo: “me gusta estar conectado”, “soy muy hábil”, “me buscan para jugar en grupos»…
      • Ante cualquier problema o dificultad se refugian en el juego o internet
      • Utilización de mentiras en torno a su comportamiento en internet y con el resto de tecnologías
      • Baja autoestima

¿Por qué es importante tratar las adicciones?

La adicción destruye no solo la vida de los que la padecen sino también la de sus seres queridos, padres, novio/a, esposo/a, hermanos, hijo/s, amigo/s, compañero/s de trabajo o jefe, entre otros.

Proceso a seguir en la Terapia de las adicciones

Las adicciones son trastornos que requieren hacer una muy precisa evaluación del caso, lo que nos va a permitir diseñar un tratamiento personalizadoDebemos conocer cómo se originan y se mantienen las adicciones, lo que posteriormente explicaremos al paciente.

El primer objetivo a trabajar será siempre que la persona con una adicción asuma que tiene un problema y que precisa tratamiento para continuar abordando la desintoxicación. Posteriormente, se pasa al proceso de deshabituación psicológica.

El objetivo último es el de generar un nuevo estilo de vida en el paciente en el que no se incluya la conducta adictiva.

En el caso de las nuevas tecnologías, el objetivo es poder lograr un uso responsable (si es posible) ya que lo va a tener que seguir utilizando en el mundo laboral, académico, social…

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