Dependencia Emocional

La dependencia emocional se produce cuando no se tiene responsabilidad completa sobre los sentimientos, y la autoestima y bienestar dependen de otros, normalmente de la pareja. La dependencia afectiva es una adicción hacia otra persona, una necesidad desmesurada del otro, que conlleva a renunciar a la libertad personal para emprender un camino que conduce a una felicidad ilusoria.

En su base se encuentra un patrón de necesidades emocionales insatisfechas que la persona intenta cubrir estableciendo una relación de dependencia afectiva. Como resultado, el dependiente emocional pone su relación con la otra persona por encima de todo, incluyendo a sí mismo. Esta persona no desea que nada se interponga en su relación, de forma que va abandonando paulatinamente sus aficiones, relaciones sociales, familiares y actividades diarias, para poder pasar cada vez más tiempo con el otro.

La persona que sufre una dependencia emocional busca la seguridad que le falta en el otro.

Las personas dependientes han desarrollado una baja autoestima y creen que necesitan ganarse el reconocimiento de los demás por encima de todo. A esto se le suma que, debido a las experiencias de abandono y rechazo, han experimentado la falta de control, por lo que al crecer necesitan controlar a las personas más cercanas, para evitar que estas le abandonen.

Baja Autoestima

La autoestima es la valoración que tengo de mí mismo y de mis capacidades. Por eso desde la infancia, es importante que a los niños les dejemos hacer todo aquello de lo que son capaces. Verse capaz de realizar una tarea, alimenta la autoestima. Tenemos la idea de que la autoestima es valorar lo que hago y esto es sólo una parte. Cuando valoramos la meta, sin valorar el proceso, corremos el riesgo de que la meta sea efímera y mi autoestima siga baja. Por ejemplo, “Me puedo alegrar de sacar un 10, pero el 10 dura hasta que lo veo, luego todo vuelve a empezar”.

Este es uno de los problemas que nos estamos encontrando los profesionales con más frecuencia, la falta de autoestima en niños y adolescentes por estar en ambientes muy sobreprotegidos.

Cuando estos niños y adolescentes llegan a adultos, no han desarrollado habilidades y recursos para enfrentarse a los nuevos retos de vida. Esto provoca inseguridad y la aparición de cuadros como ansiedad y depresión.

Del mismo modo, la inseguridad y falta de control aparece a nivel emocional. En ocasiones, buscamos en otra persona esa seguridad que no tenemos (dependencia emocional) y en otras, lo buscamos intentando controlar conductas externas que nos desenfoquen del problema real, apareciendo cuadros como los TCA.

La autoestima, aunque es un componente clave de la dependencia emocional, es necesaria trabajarla en todos los cuadros psicológicos.

¿Por qué es importante tratar la Dependencia Emocional?

Superar la dependencia emocional no siempre es fácil, pero con el tratamiento adecuado se puede lograr. El primer paso consiste en asumir que tienes un problema que necesita solución.

Es importante que hacerse consciente de que se tiene una dependencia poco sana hacia otra persona, una dependencia que te impide ser feliz y afecta al desempeño cotidiano, provocando malestar.

Proceso a seguir en la Terapia de la Dependencia Emocional

Para realizar un adecuado tratamiento, es necesaria una evaluación completa del problema. Conocer qué aspectos están comprometidos y afectados, así como conocer las habilidades y recursos con los que cuenta la persona afectada.

A través del tratamiento, conseguimos que la/el paciente obtenga una mayor seguridad en sí mismo/a, mejora de su autoestima, recobre su identidad, su “YO” que había perdido, aprendiendo a establecer relaciones equitativas y sanas. En esas relaciones, no hay necesidad de ser querido obsesivamente por otra persona y las relaciones son sanas en la medida que la persona mantiene de modo equilibrado todas sus parcelas de vida, no sólo la pareja, sino la social, familiar, ocio y laboral de modo satisfactorio.

Es una gran liberación poder estar en una relación de pareja porque deseo estar pero no porque necesito estar.

Y para conseguirlo en MMar Psicologia podemos ayudarte.

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